miércoles, 2 de noviembre de 2011

INICIACION A LA NARRATIVA

Mi primer relato público, no seáis muy crueles con las críticas. BESOS ENORMES.

"SIENTO FRIO" por Julia Garrido


Cada vez que pienso en ponerme a escribir, no se por dónde empezar y si me marcan un tema, es todavía peor, ahora tengo que escribir sobre el frio, que tipo de historia podría contar, cuando pienso en el frio, todo lo que se me ocurre me parece absurdo. Esto me va a costar la vida, mejor me voy a la cama y mañana ya veremos.
No puedo dormir, cuando tengo los riñones y los pies fríos no hay manera, tengo los dientes apretados, que bonitas sensaciones me transmite el invierno, empiezo a pensar en todas esas cosas maravillosas que hacen que ésta estación sea…indescriptible.
El cambio de ropa de los armarios, interminable, añade el poner los nórdicos en las camas, si, esos que los de los países "nórdicos" dicen que son tan cómodos de utilizar, me parto de risa, ¿será que se los dan ya con la sábana puesta?, a mí se me pone una mala leche cada vez que tengo que ponerlos, si es que no cuadran nunca, entre lo que abultan, lo que pesan, que parecen cuadrados pero no lo son, cuando termino de mudar las camas me dan ganas de volver a meterme dentro y no salir.
Esas mañanas oscuras camino del trabajo, cuando todavía no han puesto las calles, el coche, como no, frio y yo calentándome por minutos, porque voy a llegar tarde y no puedo quitar esa capa de hielo que cubre la luna delantera y que no me deja ver.
Las navidades en el pueblo, en una casa donde no hay calefacción, hay brasero. Bajo las faldas de la mesa se te chamuscan las piernas y notas como se te quema la sangre. Mientras, tienes la espalda que aunque te pegaran un golpe con un madero no lo sentirías. Tu cuerpo recibe señales opuestas no sabe si vas caminando sobre la lava de un volcán o estás en un spa dándote un masaje con un gel de efecto frio para revitalizar los músculos.
Los partidos de futbol de los sábados por la mañana a primera hora, ¿qué me voy a poner para no morir congelada? Leotardos, calcetines, pantalones, botas, camiseta de interior, otra camiseta, el forro polar y de remate el plumas, gorro, bufanda y guantes. Por Dios que no llueva, que no llueva, que sino después del madrugón, mi disfraz de cebolla y las incesantes ganas de ir al baño, cuando lleguemos al campo nos van a suspender el partido y de vuelta a casa, helada, calada y mosqueada.
Me levanto después de dar mil vueltas, me tomo un vaso de leche muy caliente, seré capaz de entonarme, me hago pis, de nuevo me voy a la cama, esto no ha hecho nada más que empezar el invierno va a ser muy largo. Sólo de pensarlo siento frio.

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