jueves, 3 de noviembre de 2011

INICIACION A LA NARRATIVA

Hola a todos, ¿cómo va todo? espero que bien, yo hoy estoy contenta, espero poder contaros pronto algunas novedades en mi vida. Y no voy a tener más niños, no van por ahí los tiros.
Os dejo lo primero que escribí a ver que os parece, os digo lo mismo que ayer, no seais muy crueles.

EL PRIMER DIA por Julia Garrido

He oído que en la vida hay que hacer tres cosas fundamentales: Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. El tema de los hijos lo tengo resuelto, tengo dos así que he cumplido por partida doble. Arboles, arboles he plantado alguno. Pero lo del libro lo tengo en el apartado de pendientes desde hace mucho tiempo. Nunca supe por dónde empezar y aunque pasaban muchas ideas por mi cabeza no concretaba ninguna.
Dispuesta a completar esta parte de mí vida y porque no había otras actividades en el centro cultural que hay enfrente de mi casa, decidí aprender a escribir y me apunte a un curso de “iniciación a la narrativa”.
No sabía muy bien en que iba a consistir, pero me dije: “apúntate y si no te gusta te borras y andando”.
El viernes por la mañana, después de dejar a los niños en el colegio, como hago todos las mañanas desde que no trabajo, fui a tomar un café con mis amigas. De nuevo tuve que aguantar sus comentarios jocosos y sus predicciones de futuro: “Menudo rollo te vas a tragar”, “Te vas a aburrir si o si, solo con el nombre ya promete ser un rollo”.
¡Como me fastidian los listos!, hay gente positiva y encantadora que siempre tiene una palabra amable, parece que les molesta todo lo que hacen los demás. Al oír sus comentarios se produjo en mí una reacción de rabia que tuve que contener.
-Eres muy educada, eres muy educada, no hagas caso. Pensé.
Esta misma reacción hizo que me encaminara al centro cultural bastante más decidida a aprender y a pasármelo bien, si se cumplían mis exceptivas podría después restregarles sus lindos comentarios.
Fui la primera en llegar, poco a poco fueron llegando mis compañeros y el profesor. Tomamos posiciones y comenzamos la clase. Las dos horas pasaron volando. Entusiasmada, y asustada a la vez. Pensamientos contradictorios golpeaban mi cabeza: “Que interesante, voy a aprender mucho” en el segundo siguiente pensaba: “Por Dios que hago aquí no tengo ni idea de literatura “. Recordé a mi padre, el es un lector empedernido, seguro que disfrutaría mucho en este curso.
Cuando llegue a casa analice la situación detenidamente, ¿Cuántas páginas tiene que tener un libro? ¿Quizás no sea necesario escribir un libro con 300 páginas?, ¿Tendré imaginación? ¿Sabré construir algo que tenga sentido? Los signos ¿dónde se ponen los
signos? Al cabo de un rato llegue a una conclusión, si no era capaz de escribir un libro, por lo menos habría sido capaz de intentarlo, esto sería un buen ejercicio para mi cerebro, además había conocido gente nueva que compartía mi misma afición y eso era estupendo.
Por la tarde, cuando volví a ver a mis amigas, con una gran sonrisa les dije: “Lo que os habéis perdido, ha sido muy interesante, seguro que os hubiera gustado” después... el silencio.

4 comentarios:

OLAGUIYUS dijo...

Julia, me parece "muy tuya" la narración...no está nada mal para empe
za
r y lo del curso me dá una envidia...

JULIA dijo...

Gracias, creo que has sido muy benévola. Respecto al curso decirte que está genial, se pasan las dos horas volando.
A ver si nos vemos que no hay manera. Un beso.

Dolores dijo...

Lo que has puesto, lo he leído y me gusta, no te aburre, quieres ver el final.
Eso es importante, quiere decir que tienes madera, sigue escribiendo, sigue que es muy bonito saber transmitir y tu sabes hacerlo. Y yo aquí estaré, esperando para leerte.
Besos desde
LAS COSITAS DEL RINCON DE DOLORES

JULIA dijo...

Dolores muchas gracias por tu apoyo y tu visita. Besos enormes.